El municipio de Sabana Iglesia, en la provincia de Santiago, enfrenta una de las jornadas más conmocionantes de su historia tras el hallazgo de un feminicidio agravado por tortura que ha encendido las alertas sobre la violencia de género en el país.
Según testigos, Frías de León pasó las horas previas al crimen en compañía de una prima y una amiga en un local de comida del municipio. Familiares relataron que, cerca de las 23:00, la joven recibió una llamada y regresó sola a casa. Desde entonces, no hubo más comunicación con sus allegados.
El silencio solo se rompió la madrugada del domingo, cuando su cuerpo fue hallado amordazado con cinta adhesiva, atado y parcialmente calcinado. El vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, detalló que el cuerpo presentaba quemaduras de tercer y cuarto grado y múltiples signos de violencia física anterior al incendio.
La investigación involucra como principales sospechosos a la pareja actual y a una expareja de la víctima. El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) realiza la autopsia para precisar si la muerte se produjo por las quemaduras o por otro agravante.
Escalada de feminicidios en República Dominicana en 2026
El caso de Yulenny Carolina se inscribe en un contexto de escalada de violencia de género en República Dominicana. Según la Fundación Vida sin Violencia, el año 2025 cerró con 54 feminicidios, lo que significó un descenso respecto a años previos.
No obstante, el panorama de 2026 ha mostrado un marcado retroceso: en los tres primeros meses del año, ya suman 18 feminicidios, lo que representa un incremento del 100% en comparación con los 12 casos documentados en el mismo periodo del año anterior. Esta cifra iguala en tres meses casi la mitad de los asesinatos cometidos en todo 2025.
La Fundación Vida sin Violencia ha señalado que no solo crece el número de víctimas, sino también la brutalidad de los métodos empleados. El uso de fuego, tortura y otras formas de violencia extrema se han vuelto recurrentes en los informes de las autoridades.
La vulnerabilidad de las víctimas en la región norte se ha evidenciado en otros casos recientes. Semanas atrás, en la provincia de Puerto Plata, otra mujer fue atacada tras acudir a una reunión solicitada por su expareja para discutir la custodia de sus hijos. De acuerdo con la Fundación Vida sin Violencia, el 60% de los agresores utiliza pretextos o falsas emergencias, para atraer a sus víctimas a lugares privados donde quedan indefensas.
La comunidad de Sabana Iglesia permanece consternada y exige respuestas. Durante el levantamiento del cadáver, un vecino afirmó, “no es solo matarla, es cómo la mataron”.
Las autoridades mantienen la investigación abierta, mientras el Ministerio Público ha asegurado que el uso de fuego para intentar borrar evidencias es un agravante que, bajo el marco legal vigente, debería conllevar la pena máxima de 40 años si se logra la unificación de los cargos por tortura y asesinato.



