La posibilidad de aplicar impuestos a plataformas digitales como Netflix, Airbnb, Facebook y otros servicios en línea volvió a encender el debate económico y tributario en República Dominicana.
El tema tomó fuerza luego de que el director de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), Pedro Urrutia, confirmara que la institución trabaja en una propuesta para comenzar a cobrar impuestos a los servicios digitales consumidos en el país.
Según explicó el funcionario, la iniciativa busca incorporar al sistema tributario dominicano plataformas de streaming, alojamiento temporal, redes sociales y otros servicios digitales internacionales que actualmente operan en el mercado local.
Urrutia sostuvo que, a su entender, el cobro de estos impuestos ya tendría soporte dentro del Código Tributario vigente, aunque no descartó que puedan impulsarse normas adicionales para facilitar la aplicación.
“Para mí no está fuera del código, pero si es que hay que crear alguna legislación adicional, se hará”, expresó el titular de la DGII durante un conversatorio organizado por la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC).
El funcionario también señaló que el retraso en la implementación responde principalmente a aspectos operativos y tecnológicos relacionados con los sistemas de cobro y fiscalización.
“Yo soy de los que piensa que primero hay que avanzar en los acuerdos y luego revisar si hace falta algo adicional”, indicó.
Durante sus declaraciones, Urrutia aseguró que las plataformas han mostrado disposición para adaptarse al esquema tributario dominicano y afirmó que las conversaciones con las empresas avanzan de manera positiva.
“Todas están en eso”, expresó al referirse a compañías vinculadas al streaming, publicidad digital y alojamientos temporales.
El director de la DGII también defendió la necesidad de regular fiscalmente estas operaciones, argumentando que se trata de un mercado que ha crecido considerablemente en los últimos años sin asumir la misma carga tributaria que empresas locales.
“Este es el único país donde las plataformas piensan que no están obligadas a pagar impuestos”, afirmó.
El debate no es nuevo en República Dominicana. En años anteriores ya se habían realizado intentos para aplicar impuestos a servicios digitales internacionales, aunque las propuestas terminaron generando controversia en sectores empresariales y consumidores.
Ahora, la discusión regresa en medio del crecimiento acelerado de la economía digital y del uso masivo de plataformas de entretenimiento, publicidad, transporte y hospedaje en línea.
Economistas advierten que, aunque el objetivo oficial es aumentar la recaudación y crear igualdad de condiciones tributarias, el impacto podría reflejarse finalmente en el bolsillo de los usuarios si las compañías trasladan el costo del impuesto a sus tarifas y suscripciones.
La propuesta dominicana sigue una tendencia que ya se aplica en varios países de América Latina y Europa, donde gobiernos han comenzado a gravar servicios digitales extranjeros como parte de la modernización de sus sistemas fiscales.



