Millones de personas en Estados Unidos deberán adelantar una hora sus relojes cuando entre en vigor el llamado horario de verano, conocido en inglés como Daylight Saving Time.
El cambio se realizó oficialmente a las 2:00 de la madrugada, momento en que los relojes pasan directamente a marcar las 3:00 a.m., lo que implica perder una hora de sueño.
Esta medida busca aprovechar mejor la luz natural durante el día, permitiendo que las actividades laborales y cotidianas se desarrollen con más horas de claridad.
Una práctica con más de un siglo
El sistema se remonta a la aprobación de la ley Standard Time Act en 1918, que estableció oficialmente el uso de los husos horarios y el horario de verano en el país.
Actualmente, el horario de verano se aplica el segundo domingo de marzo y se mantiene hasta principios de noviembre.
Según el U.S. Naval Observatory, encargado del cronometraje oficial en Estados Unidos, el periodo de daylight saving time se extenderá este año hasta el 1 de noviembre.
Lugares donde no cambia la hora
Aunque la mayoría del país aplica el cambio, existen excepciones.
Estados como Arizona (excepto la Nación Navajo) y Hawái mantienen su horario sin modificaciones.
Tampoco realizan el ajuste territorios estadounidenses como Puerto Rico, Guam, Samoa Americana y las Islas Vírgenes de Estados Unidos.
Debate y salud
Aunque la medida fue creada para reducir el consumo de energía, en los últimos años ha generado debate por su impacto en la salud.
La médica Darien Sutton explicó que perder una hora de sueño puede provocar alteraciones temporales en el organismo.
Según especialistas, durante los días posteriores al cambio pueden aumentar los riesgos de infartos o accidentes cerebrovasculares, especialmente en adultos mayores.
Recomendaciones de expertos
Para reducir el impacto del cambio de horario, los médicos recomiendan:
• Acostarse entre 15 y 20 minutos antes durante los días previos
• Mantener horarios de sueño regulares
• Evitar alcohol antes de dormir
• Exponerse a luz natural al despertar
Estas medidas ayudan al cuerpo a adaptarse más rápido al nuevo horario.
Infobae



