La inteligencia artificial está jugando un papel cada vez más determinante en los conflictos modernos. De acuerdo con un análisis publicado por el diario The Wall Street Journal, tanto Estados Unidos como Israel están utilizando esta tecnología a gran escala en su ofensiva contra Irán, lo que ha permitido acelerar la planificación y ejecución de operaciones militares.
Según el informe, la IA está siendo utilizada para analizar enormes cantidades de información, seleccionar objetivos estratégicos y optimizar la logística de los ataques.
Análisis de inteligencia
Uno de los usos más importantes de esta tecnología se encuentra en el procesamiento de datos de inteligencia.
Los sistemas de IA pueden analizar grandes volúmenes de información que incluyen interceptaciones de comunicaciones, imágenes satelitales y videos de vigilancia. En el caso de Israel, los servicios de inteligencia han monitoreado durante años cámaras de tráfico en Teherán y comunicaciones de altos funcionarios iraníes, utilizando cada vez más herramientas basadas en IA para filtrar y analizar los datos.
Selección de objetivos
La inteligencia artificial también permite identificar y priorizar posibles blancos militares.
Gracias a estos sistemas, los analistas pueden determinar con mayor rapidez qué objetivos son más relevantes y cuál sería el tipo de armamento más adecuado para cada operación.
Planificación y logística
Otro aspecto clave es la planificación de misiones.
Los sistemas basados en IA pueden acelerar la preparación de bombardeos, la gestión de suministros militares —desde municiones hasta repuestos— y la evaluación de los daños después de un ataque.
Esto permite que las decisiones militares se tomen a una velocidad mucho mayor que en conflictos anteriores.
Una tendencia que ya se ve en otros conflictos
El uso de inteligencia artificial en el ámbito militar es el resultado de años de desarrollo por parte del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
En conflictos recientes, como la guerra entre Ucrania y Rusia, las herramientas de IA también han sido utilizadas para mejorar la capacidad de análisis en el campo de batalla.
Israel, por su parte, ha aplicado esta tecnología en operaciones anteriores, especialmente tras los ataques de Hamás ocurridos en octubre de 2023.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, ha defendido la expansión de estas herramientas con el objetivo de crear una “fuerza de combate centrada en la inteligencia artificial”, donde los comandantes puedan tomar decisiones más rápidas y con mayor información que sus adversarios.



