Ir al supermercado en República Dominicana ya no rinde igual. Lo que antes alcanzaba para una compra completa, hoy apenas cubre lo esencial.
No es solo una percepción, es una realidad respaldada por los datos más recientes sobre el comportamiento de los precios en el país.
Según el Banco Central de la República Dominicana, la inflación interanual se ubicó en 4.98 % en enero de 2026, dentro del rango meta, pero cerca de su nivel más alto reciente.
Sin embargo, ese promedio no refleja completamente lo que ocurre con los alimentos, que siguen siendo el principal factor de presión sobre el gasto diario.
Los alimentos siguen empujando el costo de vida

El mismo informe del Banco Central señala que el grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas registró una variación de 0.68 % en enero de 2026, siendo el rubro de mayor incidencia en la inflación mensual.
De hecho, este grupo explicó casi la mitad del aumento del índice de precios, lo que confirma que el encarecimiento del supermercado no es una sensación aislada, sino una tendencia concreta dentro de la economía.
En otras palabras, aunque la inflación general se mantenga controlada, el impacto se concentra en lo que más consumen las familias.
Los productos que están subiendo y se sienten en cada compra
El informe detalla que varios productos básicos fueron responsables del incremento en los precios de los alimentos en los últimos meses.
Entre los que más incidieron en las alzas recientes están:
Pollo fresco
Café
Limón agrio
Naranjas
Plátanos
Yuca
Ajíes
Caldo de pollo
Refrescos
A esto se suman otros productos que han mostrado aumentos en distintos períodos recientes, como papas, tomates, cebollas, carne de res y bacalao.
El patrón es claro, no se trata de artículos ocasionales, sino de productos esenciales en la alimentación diaria. Por eso el impacto se percibe de inmediato en cada visita al supermercado.
Una canasta básica que sigue en aumento

El comportamiento de los precios también se refleja en el costo de la canasta familiar, que ha venido subiendo de forma sostenida en los últimos años.
Al cierre de 2025, la canasta básica nacional ya superaba los RD$48,500, acumulando un aumento significativo en comparación con años anteriores.
Este incremento no responde a bienes de lujo, sino principalmente a alimentos y productos de consumo frecuente, lo que reduce la capacidad de compra de los hogares incluso cuando los ingresos se mantienen estables.
Qué está provocando estos aumentos
Detrás del encarecimiento de los alimentos hay varios factores que coinciden en el mismo momento.
Uno de los principales ha sido la variación en la producción agrícola, influenciada por condiciones climáticas que afectan la disponibilidad de productos frescos. Cuando la oferta disminuye, los precios tienden a subir.
A esto se suman los costos de transporte, distribución e importación, que impactan el precio final antes de que los productos lleguen al consumidor.
También hay períodos en los que la demanda aumenta, lo que genera presiones adicionales sobre productos de alta rotación en la canasta básica.
Por qué la percepción es más fuerte que las cifras
Aunque la inflación general se mantenga dentro de niveles controlados, la percepción de que “todo está más caro” tiene una explicación clara.
Los alimentos se compran con alta frecuencia. Cualquier aumento, por pequeño que sea, se repite varias veces al mes y se acumula rápidamente en el gasto total.
No es lo mismo que suba un servicio puntual a que suban productos como el pollo, el café o los víveres, que forman parte del consumo diario.
Por eso el impacto no solo es económico, sino también inmediato y constante.
Una presión que sigue presente en 2026
Las proyecciones indican que la inflación podría mantenerse dentro del rango meta en los próximos meses. Sin embargo, no hay señales claras de una reducción significativa en los precios de los alimentos en el corto plazo.
Para muchas familias dominicanas, hacer la compra se ha convertido en un ejercicio de ajuste continuo, en el cual se práctica a diario, quincenal y mensual comparar precios, cambiar productos o reducir cantidades.



