SANTO DOMINGO. Han pasado 25 años desde aquella mañana del 11 de septiembre de 2001 que modificó para siempre la historia contemporánea.
En cuestión de horas, los atentados contra las Torres Gemelas, el Pentágono y el vuelo 93 transformaron las prioridades de seguridad de Estados Unidos y desencadenaron cambios que terminaron extendiéndose por buena parte del mundo.
Cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por 19 integrantes de Al Qaeda.
Dos impactaron las Torres Gemelas en Nueva York, otro alcanzó el Pentágono y un cuarto cayó en Pensilvania después de que pasajeros y tripulantes intentaran recuperar el control de la aeronave.
Los ataques dejaron 2,976 víctimas mortales, además de miles de heridos.
El impacto no terminó con el derrumbe de las torres. W
ashington inició una nueva etapa de su política de seguridad nacional y lanzó la llamada guerra contra el terrorismo, mientras los organismos de inteligencia y seguridad modificaban sus estructuras para anticipar posibles ataques.
El FBI, por ejemplo, convirtió la lucha contra el terrorismo en una de sus principales prioridades y pasó a fortalecer el intercambio de inteligencia y la coordinación entre agencias.
Después de los atentados también fueron creados nuevos mecanismos y divisiones dentro de la institución para enfrentar las amenazas de seguridad nacional.
El cambio también alcanzó la vida cotidiana. Los controles aeroportuarios se hicieron más estrictos, aumentó la cooperación internacional en materia de inteligencia y las políticas migratorias y fronterizas comenzaron a analizarse bajo una nueva lógica de seguridad.
A nivel geopolítico, los atentados abrieron el camino para la intervención militar estadounidense en Afganistán con el objetivo de perseguir a Al Qaeda y a Osama bin Laden, quien posteriormente fue localizado y abatido en Pakistán en 2011.
Pero 25 años después, el 11-S no solo permanece como una fecha de memoria para las víctimas.
También representa un punto de inflexión para entender cómo cambió la relación entre seguridad, inteligencia, terrorismo y política internacional durante el siglo XXI.
El mundo que despertó el 12 de septiembre de 2001 ya no era el mismo.
Y muchas de las medidas adoptadas entonces todavía forman parte de la manera en que los Estados enfrentan las amenazas terroristas en la actualidad.



