Santo Domingo. Mientras el presidente Luis Abinader continúa moviendo piezas dentro de su Gobierno, Héctor Valdez Albizu vuelve a quedar del lado de los que permanecen.
Con el Decreto 575-26, emitido ayer miércoles, el mandatario confirmó nuevamente a Valdez Albizu como gobernador del Banco Central de la República Dominicana y a Clarissa de la Rocha como vicegobernadora, ambos por un nuevo período de dos años.
Pero la noticia adquiere otra dimensión cuando se mira la trayectoria del gobernador.
Valdez Albizu asumió por primera vez la Gobernación del Banco Central en 1994 y permaneció en el cargo hasta el año 2000. Cuatro años después regresó a la posición y desde entonces se ha mantenido de manera ininterrumpida al frente de la institución.
Con la nueva ratificación, acumulará cerca de 30 años como gobernador en 2028, una permanencia excepcional en una de las posiciones económicas más importantes del país.
Su continuidad también marca una diferencia frente al proceso de cambios que ha impulsado el presidente Abinader en otras áreas de la administración pública. Mientras algunas posiciones han cambiado de manos, el Banco Central mantiene a su actual equipo directivo.
La decisión representa, además, una apuesta por la continuidad en la conducción de la política monetaria y cambiaria, en un momento en que la estabilidad económica continúa siendo uno de los principales temas de atención nacional.
Así, más que una simple ratificación, el Decreto 575-26 vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta que trasciende el anuncio, ¿qué explica la permanencia de Valdez Albizu durante tantos gobiernos?



