SANTO DOMINGO. El mayor general retirado Andrés Modesto Cruz Cruz se despidió de la Dirección General de la Policía Nacional con un discurso que rápidamente captó la atención pública por el contenido de sus palabras, pronunciadas un día después de que se anunciara su salida de la institución.
Durante el acto de traspaso de mando, encabezado por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, Cruz Cruz exhortó a los miembros de la Policía Nacional a preservar sus principios éticos y morales, aun cuando defender lo correcto pueda representar un costo profesional.
“Nunca, nunca permitan que nadie les haga creer que actuar correctamente es una debilidad o un error. Sean fuertes preservando sus principios éticos y morales. No dejen de luchar por lo correcto, aunque les cueste el puesto. La integridad requiere carácter”, expresó el oficial.
La frase tomó una dimensión particular debido a que Cruz Cruz deja la jefatura policial después de aproximadamente seis meses en el cargo, uno de los períodos más breves para un director de la institución. Su salida se produjo tras la designación del mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García como nuevo director de la Policía Nacional.
Cruz Cruz también sostuvo que la conducta de un servidor público se demuestra especialmente cuando nadie está observando.
“Hacer lo correcto cuando nadie está mirando es precisamente lo que define a un verdadero servidor público”, afirmó.
El exdirector llamó además a reconocer a los agentes que honren el uniforme y a mantener una posición firme frente a quienes se aparten de la legalidad.
“La institución no puede tolerar conductas que lesionen la credibilidad”, sostuvo durante su intervención.
Un discurso que abrió interpretaciones
Las declaraciones han provocado comentarios y análisis en medios de comunicación, principalmente por el contraste entre el llamado de Cruz Cruz a actuar con integridad y su salida anticipada de la jefatura policial.
Algunos análisis han planteado interrogantes sobre si el mensaje constituye una reflexión personal sobre su experiencia al frente de la institución o si contiene alguna alusión a las circunstancias que rodearon su salida. Sin embargo, hasta el momento, Cruz Cruz no ha señalado públicamente que sus palabras constituyan una acusación directa contra algún funcionario o miembro de la Policía.
Durante el acto, el oficial saliente entregó la bandera institucional a Rodríguez García como símbolo de continuidad, compromiso y servicio a la nación.
Cruz Cruz también pidió que, independientemente de quién ocupe la dirección, la Policía Nacional mantenga su proceso institucional y continúe avanzando.
“No importa quién ocupe la dirección de la Policía mañana. Lo verdaderamente importante es que la institución continúe avanzando”, manifestó.
El discurso marcó así la salida de un director que permaneció pocos meses al frente de la institución, pero cuyas palabras de despedida han abierto un nuevo capítulo de debate alrededor de su relevo y del rumbo de la Policía Nacional.



